¿Cómo se construyeron algunos los monumentos más representativos de la CDMX?

Si hay algo que la CDMX puede presumir, es su gran oferta de destinos turísticos representativos para que todos los visitantes, nacionales e internacionales, puedan conocer más sobre nuestra historia, arquitectura y el estilo de vida de los habitantes de esta gran urbe. Y es que con sólo caminar unos cuantos kilómetros por avenidas como Paseo de la Reforma, puedes darte cuenta de la gran riqueza cultural que poseemos y de la cual estamos completamente orgullosos.

Muchos de los que frecuentamos esta megalópolis, admiramos joyas de la arquitectura como el Palacio de Bellas Artes a diario. Pero lo que muy pocos sabemos es cómo fueron construidos para llegar a ser lo que hoy en día son.

En este post te explicaremos el proceso arquitectónico y estilo por el que algunos pasaron para que tu también puedas contárselo a tus conocidos al momento de pasar por alguno de estos lugares:

Ángel de la Independencia

Es considerado como un símbolo mexicano por excelencia. Fue construido en el año de 1910 con motivo de la celebración del centenario de la Independencia de méxico.

La estructura completa tiene una altura de 49.5 metros y fue construida bajo el método de pilotes de hormigón con punta, que se hincaron con un martinete de vapor que enterraba los pilotes con un émbolo de una tonelada de peso. Esto con el fin de que los cimientos y terreno fueran lo más estables posibles para evitar que se derrumbara en un futuro.

Desafortunadamente, durante el terremoto de 1957, la Victoria Alada (mejor conocida como el Ángel) cayó al piso quedando totalmente destrozada. Así que tuvieron que remodelarlo, volviendo a inaugurarse un año después. La estatua está hecha completamente de bronce revestido de hojas de oro, mientras que la columna y los pedestales son de materiales como hormigón, mármol, artículos de bronce, entre otros.

Bellas Artes

Es uno de los recintos más bellos de América Latina y una de las casas de ópera más importantes a nivel mundial. Su edificación inició en 1904, pero fue hasta 1934 que se inauguró formalmente.

Consta de 4 pisos y 53 metros de alto, además de un estilo Art Decó en su totalidad hecho con mármol de carrara. Lo pesado de este material, combinado con sus cimientos de montmorillonita han hecho que el palacio se hunda poco a poco y no sabemos cuál será su destino cuando esté demasiado sumergido.

Se ha remodelado en algunas ocasiones, pero ha surgido controversia debido a que la cúpula de cristal que yace en el centro fue alterada y dista mucho de su diseño original.

Actualmente cuenta con una distribución de salas, auditorios y salones muy extensa en el que se realizan homenajes, puestas en escena, exposiciones, entre muchas más cosas relacionadas con el arte nacional e internacional.

Monumento a la Revolución

Este mausoleo forma parte de las remembranzas a la Revolución Mexicana, en conjunto con la Plaza de la República y el Museo Nacional de la Revolución. Su construcción inició en 1910 y fue inaugurado en 1938. Es un gran logro arquitectónico porque en esa época el proceso de construcción era mucho más difícil que en la actualidad pues, en ese entonces no existía la maquinaria y tecnología como la que ahora contamos. Actualmente la facilidad de adquirir los aparatos es inmensa, tanto que existen eventos como el Buen Fin 2019 para la venta de maquinaria ligera, haciendo mucho más factible y rápido el proceso de obra de un monumento.

El edificio está sostenido por vigas de acero que yacen sobre una cama de 17 mil pilotes, además de 4 arcos de 26 metros cada uno. El interior del monumento está recubierto de cantera, mientras que el exterior es de cobre platinado. Su estructura de acero cuenta con 600 paneles de cobre martillados a mano y sorprendentemente pueden desmontarse.

Torre Latinoamericana

Es un rascacielos ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México y se encuentra entre los seis edificios en el mundo en estar en una zona de alto riesgo sísmico.

Su construcción fue todo un reto, pues el suelo debajo de la ciudad tiene una consistencia fangosa y esponjosa. Para cimentar la torre requirió instalar piezómetros a 18, 28, 33 y 55 metros de la zona de obra, además de bancos de nivel. Se hincaron 361 pilotes de concreto de punta a 34 metros de profundidad y una losa de cimentación a manera de cajón, lo cual sirvió además para empotrar la torre a 13.5 bajo el suelo.

Para soportar su peso (unas 25,000 toneladas) se le dio una estructura rígida de acero. Su altura total es de 181.33 metros, cuenta con 3 sótanos, 44 pisos y una antena de 42 metros.

Como pudiste observar, el proceso de construcción de algunos de nuestros monumentos representa no solo nuestra historia, sino la destreza y el talento de los arquitectos y obreros involucrados en el proceso, pues sin duda no es nada fácil erigir una edificación sin la tecnología y materiales adecuados. Estamos seguros de que la próxima vez que los visites, los verás con nuevo ojos.