Nissan y KIA y el negocio del patrocinio en el fútbol

El fútbol es uno de los escaparates publicitarios más rentables para las marcas, y las de automóviles no son una excepción. Nissan y KIA, de hecho, son dos de los patrocinadores oficiales de los principales torneos en Europa, la Champions League y la Europa League. La competencia no se queda atrás, pues otras tienen acuerdos comerciales con algunos clubes para exhibir sus nuevos modelos durante el trascurso de una temporada. Ahí está el pacto entre Audi y el Real Madrid que permite a los jugadores de Zinedine Zidane conducir los coches de alta gama de la firma germana.

Vincular el logo de una empresa al deporte es una de las estrategias de marketing más repetidas, desde que allá por la década de los ochenta Nike encontrase en la figura de Michael Jordan a su particular rey Midas. La operación se ha repetido e imitado en las diferentes variantes posibles que ofrece el mercado del deporte. Actualmente, las competiciones europeas son más que tentadoras.

Hablamos de torneos que traspasan fronteras con aficionados en todos los continentes delante del televisor, lo que multiplica el número de posibles clientes potenciales durante el transcurso de un partido. Sirva como referencia que la última final entre el Liverpool y el Tottenham tuvo una audiencia de más de 300 millones de espectadores, cifras muy superiores incluso a los de la Super Bowl. Según las apuestas en la Champions League, lo más probable es que el Barcelona y el Liverpool se den cita el próximo 25 de junio en Estambul en la próxima final, al ser los dos equipos más en forma del momento y ahí están los resultados de uno en LaLiga Santander y del otro en la Premier League para corroborarlo. Lo que es seguro es que Nissan estará en el Olímpico Atatürk.

 

Acuerdos con los equipos, otra opción

Hablamos de uno de los principales socios comerciales del torneo como también Mastercard o el Banco Santander. Por su parte, KIA dispone de un mismo pacto con la Europa League. Una y otra proyectan así su imagen al mundo, y eso se traduce en más ventas. Por ejemplo, la japonesa cerró el 2018 con una cuota de mercado del 4,6 % en España y guarismos de récord en la venta de algunos modelos como el Qashqai. Los datos son incluso más positivos para KIA, que cuenta también con Rafa Nadal como embajador, porque el 2018 fue su año más rentable de siempre en Europa. Vendió un 4,7 % más de coches que en 2017.

La competencia, en cualquier caso, es atroz. Rivales como Audi, Hyundai o Renault apuestan por centrarse en ser sponsors de algunos equipos con mucho tirón mediático. La alemana tiene una alianza con el Madrid, la surcoreana con el Atlético de Madrid y la francesa con el PSG por citar tres ejemplos.

Lo dicho. No vale con proporcionar productos de calidad y menos en la industria del automóvil. Hay que invertir en publicidad, y nada como el fútbol, sus competiciones y equipos para llegar al cliente. Lo saben Nissan, KIA y el resto.